Mostrando entradas con la etiqueta Bengasí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bengasí. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de enero de 2013

Pesa sobre EE.UU., Francia y Reino Unido el ataque en Bengasi


19 DICIEMBRE 2012 

Hillary Clinton
Hillary Clinton
La investigación independiente del asalto al consulado de EE UU en Bengasi (Libia) el pasado 11 de septiembre revela fallos de seguridad antes del ataque, en el que murieron el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y otros tres compatriotas, y culpa de ello al Departamento de Estado, según la parte del informe no clasificada hecha pública este martes. El informe, recibido este lunes por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, critica duramente al Departamento de Estado por la “falta de personal experimentado y probado” para garantizar la seguridad del consulado, que estaba siendo protegido básicamente por “milicias locales”.
En una carta enviada al Congreso, Clinton sostuvo que acepta todas las recomendaciones (un total de 29, algunas clasificadas) del informe independiente. La secretaria de Estado ha explicado en la carta que se están tomando medidas concretas para corregir las deficiencias en la protección de las misiones diplomáticas de EE UU, como el uso de 1.300 millones de dólares para el envío de marines adicionales y la mejora de las instalaciones.
Según la investigación, el Departamento de Estado “ignoró” peticiones de funcionarios de la embajada en Trípoli para mejorar la seguridad del consulado en Bengasi antes del ataque. El Departamento de Estado “esperó (a recibir) advertencias de ataques inminentes para actuar en lugar de adaptar los procedimientos y protocolos en un entorno de deterioro de la seguridad”, continúa. “Errores sistémicos y deficiencias de gestión y liderazgo en los niveles superiores de las dos oficinas del Departamento de Estado (…) condujeron a una misión especial de seguridad inadecuada para Bengasi y altamente inadecuada para tratar con el ataque perpetrado”, dice la investigación.
La parte no clasificada del informe ha sido divulgada por el Departamento de Estado y confirma, además, que no hubo protestas contra un vídeo antimusulmán a las afueras del consulado, como se indicó en un principio, sino que se trató de un ataque cometido por terroristas.
Pese a que la investigación culpa a dos agencias del Departamento de Estado, la de seguridad diplomática y la de Asuntos de Oriente Próximo, de no haber coordinado un plan de seguridad adecuado para el consulado, no considera que se deba iniciar una acción disciplinaria contra ningún funcionario. El almirante retirado Michael Mullen, exjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, y el exdiplomático Thomas Pickering fueron los autores de la investigación independiente, encargada por la propia Clinton.
Este miércoles Mullen y Pickering acudirán al Congreso para responder a puerta cerrada a preguntas sobre el informe. Clinton debía comparecer el jueves ante los comités del Congreso que investigan lo ocurrido en Bengasi, pero no podrá hacerlo porque sufrió un desmayo y una caída la semana pasada que le ocasionaron una contusión en la cabeza. En lugar de Clinton comparecerán en el Congreso dos funcionarios de alto rango del Departamento de Estado, William Burns y Thomas Nides.
(Con información de El País)

Susan Rice y la vulnerabilidad de Obama


14 DICIEMBRE 2012 

ricePor Íñigo Sáenz de Ugarte
Susan Rice, embajadora de EEUU en la ONU y muy probable futura secretaria de Estado, ha enviado una carta a Obama para decirle que descarte su nombre para el puesto. Obama ha aceptado su renuncia con palabras muy sentidas, pero no hay que ser un genio para saber que en estos casos es la Casa Blanca la que envía un mensaje al presumible candidato para comunicarle que los planes iniciales no son posibles. Ha ocurrido antes. Casi siempre es un error, y en este caso se puede decir lo mismo.
Los altos cargos del Gabinete de Obama deben ser confirmados por el Senado. Siempre es un trámite que como mucho sirve para desgastar a algún miembro del Gobierno considerado demasiado polémico por el partido de la oposición. A veces resulta útil para medir la fortaleza del nuevo presidente o presidente reelegido. Los medios de comunicación examinan la batalla con atención porque da algunas pistas sobre cómo será el comienzo de la nueva Administración.
El índice de apoyo a Obama ha subido en los sondeos desde las elecciones, algo bastante habitual. Los medios se encuentran en un punto muerto a la espera de que la nueva Administración tome las primeras decisiones. Los nombramientos, más allá de una posible crisis internacional, son lo único en lo que pueden hincar diente, buscar una polémica o encontrar algún elemento con el que llenar páginas o minutos de televisión.
El ataque al consulado de Bengasi y la muerte del embajador en Libia han sido las causas del hundimiento de la candidatura de Rice. Inicialmente, Rice y otros portavoces de la Casa Blanca dieron una versión de los hechos discutible, con lo que los congresistas podían sospechar que no habían recibido la mejor información posible. Algunos republicanos, en especial John McCain, acusaron a Obama de haber definido el ataque como un incidente espontáneo y difícil de prever. En su hipótesis, negar desde el primer momento que hubiera sido una agresión premeditada protagonizada por un grupo terrorista era una forma de ocultar que lo ocurrido perjudicaba a la imagen del presidente que había ordenado la eliminación de Bin Laden.
Tiempo atrás, no se mostraron tan exigentes con la información que les llegaba de la Casa Blanca.
Obama tomó el camino equivocado. No descartó con rapidez el nombre de Rice para sustituir a Hillary Clinton, la apoyó públicamente de forma nada ambigua y ha terminado entregando su cuerpo a las fieras por razones que a esta hora son difíciles de saber. Hubiera tenido que gastar capital político en una batalla que al final resulta que no estaba dispuesto a entablar.
Es probable que quiera utilizar todas sus energías en la negociación para evitar el famoso “abismo fiscal”. Todo lo demás es secundario. Incluido el cadáver político de Susan Rice.
(Tomado del blog Guerra Eterna)