Mostrando entradas con la etiqueta Indepabis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Indepabis. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de febrero de 2013

Los mercaderes detrás del aumento de precios de los alimentos



 Martes, 16 de octubre de 2012

Mercado de alimentos en India
La inversión financiera-especulativa control el 60% de los mercados de alimentos.
La alarma se encendió en julio cuando el precio mundial de los alimentos registró un abrupto incremento del 10% luego de tres meses de relativa calma. Las cosas no han mejorado. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en septiembre volvieron a subir, esta vez, un 1,4%.
Se estima que los alimentos constituyen entre un 10% y un 15% del gasto promedio de un hogar en un país desarrollado. En los sectores pobres de una nación en desarrollo, la proporción se dispara: se llevan entre el 50% y 90% de sus ingresos.
La contracara es el hambre. Este jueves, el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias publicó su nuevo Índice Global del Hambre. En todo el mundo lo encabeza Burundi y en América Latina y el Caribe, Haití (ver recuadro).
¿A qué se debe el aumento de la comida en medio de los nubarrones de la economía global? Las causas son complejas y variadas, pero el diagnóstico de la FAO en julio contenía un dato clave: no había problemas a nivel de oferta y demanda.
En otras palabras, ni los factores climáticos que pueden afectar la oferta (sequías, por ejemplo), ni un súbito aumento de la demanda (como en los últimos años con China e India) explican esta disparada de los precios.
El dedo acusador apunta a los especuladores. Según algunas estimaciones, la inversión financiera-especulativa controla hoy más del 60% de los mercados de alimentos, comparado con un 12% del mercado en 1996.
Niños en Afganistán
LA FAO alertó que la lucha contra la hambruna ha sufrido una desaceleración en los últimos años.
En un intento de contrarrestar este fenómeno, la comisión del Parlamento Europeo sobre asuntos económicos y monetarios votó a fines de septiembre a favor de una regulación del mercado financiero de derivados de energía y alimentos.
El proyecto, que debe ser analizado en una reunión de la Comisión Europea en noviembre, ya existe en Estados Unidos, pero es calificado como insuficiente por organizaciones humanitarias como el World Development Movement (WDM).
"Es necesario limitar la cantidad del mercado a la que puedan tener acceso los especuladores. El proyecto avanza en esta dirección, pero puede ser aguado por la oposición de países con fuerte presencia del sector financiero como el Reino Unido que prefieren seguir con la autoregulación del mercado", le dijo a BBC Mundo Christine Haigh, del WDM.

El camino de los mercaderes

La especulación es tan vieja como la economía: los casos documentados se remontan a Tales de Mileto y la antigua Grecia.

ÍNDICE GLOBAL DEL HAMBRE 2012

Mujer africana
El Índice Global del Hambre (GHI, por sus siglas en inglés), difundido este jueves, tiene en cuenta la proporción de la población malnutrida, la prevalencia de menores de 5 años con bajo peso y la proporción de mortandad entre estos niños.
Los cinco países con mayor GHI en el mundo son:
  • Burundi: 37,1
  • Eritrea: 34,4
  • Haití: 30,8
  • Etiopía: 28,7
  • Chad: 28,3
Los cinco en América Latina y el Caribe:
  • Haití: 30,8
  • Guatemala: 12,7
  • Bolivia: 12,3
  • República Dominicana:10
  • Ecuador: 7,5
Tres naciones latinoamericanas figuran entre las diez que más han disminuido el hambre en los últimos 20 años (en porcentaje de reducción del GHI):
  • México: -62%
  • Nicaragua: -59%
  • Perú: -59%
Fuente: Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias
Pero los mercados modernos han colocado a esta actividad marginal en el centro mismo del escenario.
Un ejemplo clásico fue el cacao en 2010. El 17 de julio de ese año un fondo financiero de alto riesgo, Armajaro, compró más de 240.000 toneladas de cacao (un 7% de la producción global anual), lo que disparó el precio a su nivel más alto desde 1997.
Un solo día de adquisición masiva a cargo de un poderoso actor financiero bastó para hacer saltar el precio de un producto.
El eje de estos movimientos especulativos es el mercado de futuros. Este mercado se originó en Estados Unidos en el siglo XIX para ayudar a los granjeros a neutralizar las fluctuaciones en el precio de las cosechas.
Un contrato a futuro le permite al granjero vender en una fecha futura a un precio determinado una cantidad X de su cosecha. El granjero obtiene seguridad y el comprador posibles ganancias en caso de que el precio suba por encima de lo pagado.
Con la desregulación del mercado financiero de los años 80 y 90 se crearon unos contratos de alta complejidad, denominados "derivados", que abrieron el juego a una especulación ilimitada.
Como los "futuros" son contratos que se pueden adquirir o vender sin necesidad de poseer el producto, su venta adquirió una dinámica propia, acelerada por las operaciones supersónicas de las computadoras.
La invitación a especular es irresistible. Si el precio de una tonelada de maíz es de US$100 hoy, pero el doble en un contrato a futuro de tres meses, la tentación de postergar la venta y esperar al mejor rendimiento, termina afectando la oferta presente (los granjeros se abstienen de vender ahora) y el precio del producto.
Según el WMD, en el corazón de la especulación se encuentran grandes nombres de la banca como Goldman Sachs, Morgan Stanley, Barclays, Citibank, Deutsche Bank, HSBC y JP Morgan.
Este poder de fuego de los grandes fondos financieros se ha exacerbado con la crisis económica mundial.
"Los gobiernos han emitido dinero para estimular la economía. El sector financiero ha aprovechado este aumento de la oferta monetaria no para prestar más al sector productivo sino para aumentar sus operaciones especulativas", afirma Haig.

Hambrunas y disturbios

Usuarios de BBC Mundo en Facebook

Redes sociales
Estas son algunas de las opiniones acerca del precio de los alimentos escritas por los lectores de BBC Mundo en Facebook.
Es cierto comprar aceite de Oliva en El Salvador es un lujo y aqui encuentro hasta de £2.50 el litro y es de italia alla Cuesta $16 y quizas no es ni bueno que barbarie.
Eva Maria Welsh

En los paises en desarrollo, generalmente ganas menos y te cuesta mas. En los desarrollados ganas mas y te cuesta igual pero no lo sientes.
Walter Catter 

La especulación d precios x parte d grandes compañias es asqueroso, como juegan con el hambre d la gente. Q triste leer esto!!! :(
Grettel Retana 

En la región de Latinoamerica el peor enemigo es la Especulación de precios.... Nadie los controla.
Diego Bustamante

Una vara para medir el impacto que puede tener un aumento sostenido del precio como el que se viene registrando desde julio son los disturbios de 2007-2008.
El salto incontrolable de los precios en esos meses previos al estallido financiero produjo violentas protestas en 31 países –de Perú a Bangladesh– con un saldo de decenas de muertos y centenares de heridos.
En el terreno mismo, el WDM vio de primera mano el impacto que los precios tenían en familias que se veían obligadas a tener una sola comida al día y a reducir drásticamente la variedad de su dieta.
"Cuando una sociedad no satisface necesidades básicas del ser humano, cuando vemos malnutrición y el fantasma de la hambruna, es casi inevitable que se produzcan manifestaciones y disturbios", le dijo Haig a BBC Mundo.
En los últimos seis meses de 2010, en el marco de un segundo salto de los precios de los alimentos, unas 44 millones de personas cayeron en la pobreza extrema.
El problema se agrava en el contexto de una economía mundial que todavía no ha salido de la hecatombe financiera de 2008.
La desaceleración global –el Fondo Monetario Internacional acaba de bajar nuevamente su estimación del crecimiento global de 2012– pone en peligro el nivel de empleo en un mundo que tiene más de 1.300 millones de personas que viven con ingreso de US$1,25 por día.
Sumarle a este crecimiento anémico, una inflación de productos no sustituíbles como los alimentos, parece una fórmula para el desastre.

lunes, 4 de febrero de 2013

LOS CARROS ESTÁN CAROS PUES LOS CONCESIONARIOS GANAN CUATRO VECES MÁS (SEPA MÁS)



Tan sólo 55 familias son dueñas de 350 concesionarios, un monopolio infranqueable a la hora de estipular el precio de venta de los vehículos, hasta que la nueva ley entre en vigencia.

El pasado 22 de enero se aprobó por unanimidad en la Asamblea Nacional (AN) un proyecto de ley que regula la compra y venta de vehículos. Esta ley regulará los precios de los carros nacionales e importados, nuevos y usados, para que las ganancia de los establecimientos de comercialización se ajusten a unos precios máximos sugeridos, fijados por una comisión mixta, integrada por las ensambladoras e importadoras de vehículos en nuestro país, el Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis) y el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat).

El presidente de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional, Elvis Amoroso, diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), por el estado Aragua, declaró ante la Agencia Venezolana de Noticias sobre la premura e importancia de llevar adelante la ley que controle la situación de especulación que agobia a la ciudadanía venezolana a la hora que adquirir un vehículo; en ese sentido, comparó el margen de ganancia de los concesionarios venezolanos con el de otros países de la región, nada menos que 4 veces más: “El margen de ganancia de los concesionarios venezolanos es exhorbitante y está por el orden del 30%, mientras que en Estados Unidos es de 3 puntos, en Colombia oscila entre 4 y 6, en Brasil es de 6% y Argentina, que tiene el más alto, es de 8%”, precisó Amoroso.

Elvis Amoroso, también explicó que en la República Bolivariana de Venezuela tan sólo 55 familias son dueñas de 350 concesionarios, constituyendo un monopolio infranqueable a la hora de estipular el precio de venta de los vehículos. En aras de corregir este exabrupto capitalista, la nueva Ley que regulará la compra y venta de vehículos nacionales e importados, nuevos y usados, determinará a su vez las ganancias de los establecimientos de comercialización, pues deberán ajustarse a los precios máximos sugeridos. “Los concesionarios deberán contar con un margen justo de ganancia que oscile entre el 10 y el 15%”, señaló el parlamentario.

Por otro lado, Elvis Amoroso destacó la necesidad imperante de sincerar los costos de las esambladoras venezolanas, en este sentido expuso algunos ejemplos de otros países de la región: "Hemos analizado el precio de los automóviles en la ensambladoras de Colombia, Argentina, Ecuador, Brasil, México y Estados Unidos, y allí Venezuela siempre está por encima. Por ejemplo, un Toyota modelo Corolla cuesta 28.000 dólares en Argentina, en Colombia cuesta 27.000 dólares, en Brasil cuesta 32.000 dólares, pero en Venezuela tiene un costo de 76.000 dólares”.

Las ensambladoras en la República Bolivariana de Venezuela tienen un convenio con el Ejecutivo para producir determinado número de vehículos, y para llevar a cabo sus operaciones reciben divisas a una tasa de cambio favorable de 4,30 bolívares por dólar. Pese a existir conflictos sindicales en las plantas de ensamblado de las empresas automotrices, que a veces conllevan el paro de la producción, Amoroso añade que “tampoco es una excusa para tener esos precios tan elevados en los vehículos, y que aumentan mes tras mes” en este sentido afirmó que en cuanto la ley entre en vigencia el Ministerio de Industrias deberá hacer un estudio de la estructura de costos, junto a las empresas ensambladoras, a fin de sincerar estos precios.

El nuevo instrumento legal favorece el acceso a la información, regulando que las ensambladoras e importadoras informen sobre los precios de venta sugeridos o de venta al público de los vehículos automotores, que son fijados por la casa matriz, así como que se informe publicamente sobre los costos del carro en al menos 5 países latinoamericanos para que el comprador pueda comparar los precios con el mercado venezolano. Los concesionarios tendrán también el deber de publicar el orden de las listas de espera de los compradores de vehículos, la cual será remitida a la Oficina Regional del Indepabis.

Esta ley pretende frenar definitivamente las múltiples estafas cometidas por algunas concesionarias del país al vender a los venezolanos los vehículos por encima del valor estipulado, en este sentido el proyecto de ley continúa su desarrollo dentro de la Asamblea Nacional, ahora en la Comisión de Administración y Servicios Públicos, que posee la competencia en esta materia, posteriormente se someterá a un proceso de consulta pública y se discutirá en mesas de trabajo que incluirán a las instituciones del Estado involucradas, así como con los concesionarios, ensambladoras y usuarios.
Comentarios

OSORIO: "VAMOS A REVISAR ALGUNOS PRECIOS, PUES LAS COMPRAS NERVIOSAS PROMUEVEN EL ALZA DE PRODUCTOS"



Es fundamental revisar algunos precios, puesto que las llamadas compras nerviosas promueven el alza de algunos productos, por lo cual comenzaron reuniones para evaluar el precio de ciertos productos.

Las 800.000 toneladas de maíz que están almacenadas en el país garantizarán la distribución del rubro durante aproximadamente siete meses, ya que el consumo mensual de maíz es de 125.000 toneladas, informó este viernes el ministro para la Alimentación, Carlos Osorio.

Explicó que de esta materia prima, de la que se obtiene la harina de maíz precocida, mantienen un monitoreo constante del almacenamiento y de los silos, lo cual permite ver cuánto se puede utilizar, por lo menos, en los próximos cuatro meses.

Durante una entrevista en el programa Toda Venezuela, que transmite Venezolana de Televisión, también habló sobre la leche, de la cual hay 42.000 toneladas almacenadas en los sectores públicos y privados el país, lo que garantiza la distribución del alimento.

En cuanto a la campaña de acaparamiento por parte de cadenas de supermercados, el ministro precisó que en enero aumentó significativamente el consumo de algunos productos, entre los que destacan el pollo, que se compró 111 veces más, harina de maíz precocida, que se adquirió 88% más, y azúcar, 68% más de lo que normalmente compra el venezolano.

Osorio resaltó que es fundamental revisar algunos precios, puesto que las llamadas compras nerviosas promueven el alza de algunos productos, por lo cual la semana pasada comenzaron reuniones para evaluar el precio de la carne, pollo, harina de maíz precocida, azúcar, leche, arroz, "para ajustar lo que haya que ajustar", enfatizó.

"Estamos evaluando toda la cadena completa de distribución. Nuestra responsabilidad es proteger al consumidor final", destacó el ministro.

Dijo que hace 10 años el Gobierno Nacional dio inicio a un sistema para proteger al pueblo de las campañas especulativas, por lo cual fueron creadas las diversas cadenas de distribución como la Red Mercados de Alimentos (Mercal), la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval) y la red de Abastos Bicentenario, que garantizan el acceso a alimentos de calidad a 60% de la población.

Recordó que en 1999 en el país sólo se consumían 13,7 millones de toneladas de alimentos anuales, mientras que al cierre de 2012 se alcanzó un consumo de 26,8 millones de toneladas, un incremento de aproximadamente 94%.

"Cosas como estas nos hacen sentir orgullosos porque quiere decir que nuestro pueblo está comiendo mejor y tiene acceso a los productos alimentarios", resaltó el ministro.

(AVN)
Comentarios

Especuladores y acaparadores, temblad


Por: Lunes, 04/02/2013 11:08 AM



La Ley de Costos y Precios Justos establece como ilegal las “ganancias excesivas”. 

La presunción es que el encarecimiento de los bienes y servicios en Venezuela es consecuencia de que productores y comerciantes fijan precios “desproporcionados” en relación con los verdaderos costos de producción y comercialización de los bienes y servicios. 

En consecuencia, las ganancias son “excesivas”. Esos productores y comerciantes son capitalistas, en el sentido despectivo original del término. Es decir, son seres que sólo pretenden acumular capital porque los aqueja un defecto moral: sufren de pleonexia. Sólo los mueve el apetito insaciable de poseer bienes materiales. Son los malos de la película. 

No hay que desestimar el poder de esta narrativa, pues encuentra sus bases en dos poderosas columnas del pensamiento occidental. Un hombre virtuoso en la antigua Grecia era un hombre que se dedicaba al bienestar de la ciudad y a su defensa militar. Los hombres que se dedicaban a “hacer dinero” eran inferiores. Aristóteles consideraba “riesgoso moralmente” dedicarse a perseguir riquezas a través de la actividad comercial. Por otra parte, el pensamiento cristiano llega a condenar eternamente la riqueza y la actividad comercial. En la Biblia, la riqueza es “injusta” pues parte de una concepción del mundo en la que la riqueza no puede crearse, sino que es fija, estática. La economía bíblica es un juego suma-cero. “Si alguien no pierde, no hay nadie quien gane” dijo San Agustín. 

El rico es rico porque les quita la riqueza a los demás. Por eso es que los camellos van al cielo primero que los ricos. Carlos Marx se apropió de algunos de estos conceptos. Como dice Jerry Muller, Marx renombró y redefinió la estigmatización cristiana del “hacer dinero” y creó un nuevo lenguaje para ello. Marx sostenía que los únicos que podían obtener ganancias del mercado eran los dueños del capital, la burguesía. Mientras que los trabajadores —el proletariado— eran explotados por los dueños del capital y nada tenían que ganar del mercado. Los burgueses eran “vampiros”, una clase moribunda que vivía de extraerles la sangre a los vivos, a los trabajadores.

Para Marx, toda acumulación de capital es injusta pues proviene de la explotación de la única fuente de valor: el trabajo. El valor de un bien debe corresponderse con el valor del trabajo humano que se ha necesitado para producirlo, decía Marx al esbozar su Teoría del Valor-Trabajo. 

Las ganancias son, principalmente, la diferencia entre el precio al que vende el capitalista y lo que éste le paga a los trabajadores involucrados en la producción del bien. Y esa diferencia es, bajo el pensamiento de Marx, la plusvalía: medida (y prueba) de la explotación de los trabajadores. 

La Ley de Costos y Precios Justos va contra los chicos malos de la película, contra los burgueses, dueños del capital. Así, en el primer párrafo de la exposición de motivos, explica: “Los abusos flagrantes de poder monopólico en muchos sectores de la economía han originado que la base de acumulación de capital se materialice en elevados márgenes de ganancias que implica el alza constante de precios sin ninguna razón más que la explotación directa e indirecta del pueblo.” En éste párrafo de la exposición de motivos de la Ley, el Gobierno le dice a la Señora entrevistada: “Tranquila, ya hemos identificado a los malos. Ya sabemos quiénes son los que causan la inflación, y con esta Ley resolvemos el problema”. La Señora va al mercado y observa que los precios suben constantemente. El Banco Central de Venezuela le da la razón: vivimos en una economía inflacionaria. 

¿Cuál es el supuesto de la Ley? Qué el incremento constante de los precios de los bienes y servicios de la economía es una consecuencia de los empresarios explotadores que incrementan constantemente los precios para aumentar sus márgenes de ganancias. La Ley iguala el incremento de precio al incremento de las ganancias de los empresarios y comerciantes explotadores (enfermos de pleonexia). 

Insisto: detrás de la ley hay una poderosa narrativa, un discurso con una audiencia predispuesta y las bases para un guión de acción y actuación hacia el futuro. Los filósofos griegos ya no son los mismos, la teología cristiana cambió y ajustó conceptos económicos y la Teoría del Valor-Trabajo de Marx siempre ha sido su talón de Aquiles, pero eso no evita que la historia que nos cuentan de buenos y malos, de vampiros y víctimas y de hombres superiores moralmente que luchan contra aquellos que sufren de pleonexia no sea música para los oídos de muchos. 

Si los precios suben —y eso es impopular—, mejor que la culpa sea de otros. Para que un gobierno sea visto como bueno, los malos no deben estar muy lejos. Lo que ni Cristo ni Marx vieron. La Ley de Costos y Precios Justos le otorga a la Superintendencia de Costos y Precios la potestad de determinar y fijar el “precio justo”. Para ello, las empresas están obligadas a suministrar la estructura de costos de producción de los bienes y servicios. Una vez creada la institución precursora de los organismos de protección al consumidor, se esperaba que el control funcionara. Pero la realidad se contrapuso a las ilusiones de los reguladores. 

Atenas se debatía ante un dilema: enfrentar una escasez de cereales o permitir precios mayores que los regulados. En esa encrucijada, la ciudad-estado decidió endurecer su política en contra de los especuladores e instauró la pena de muerte para los comerciantes que violaran el control de precios: vender a un precio mayor al regulado se pagaba con sangre en las calles de Atenas. 

A pesar de las muertes "ejemplarizantes", el dilema continuó intacto: o había escasez o los productos se vendían a un precio mayor. Pronto las autoridades griegas pensaron que el incumplimiento del control era causado por la ineficiencia y la corrupción de los inspectores y procedieron a establecer la pena de muerte para los empleados públicos encargados de la supervisión. En caso de que se encontraran violaciones al control de precios en la jurisdicción que les correspondía supervisar, ya no sólo sería ejecutado el comerciante sino también el inspector encargado de vigilar el cumplimiento. 

El problema es más mucho más grave, es un macro problema de consciencia nacional, de rompimiento de paradigmas y de idiosincrasia. El comportamiento humano tiende a la especulación, como es por ejemplo, adquirir un bien utilizarlo, sacarle provecho al máximo y luego lo vendes más caro de lo que costó originalmente. 

Hasta la próxima entrega. 

yjmosqueda@gmail.com

jueves, 27 de diciembre de 2012

INDEPABIS DESCUBRE LOCAL DE COMIDA CON RATONES Y CHIRIPAS EN EL SAMBIL DE CARACAS



El local tendrá que cumplir con el cierre administrativo por 48 horas y la limpieza del mismo, además fue multado con 300 Unidades Tributarias y recibirá nueva visita por parte del Indepabis.
La coordinadora regional del Instituto para la Defensa en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis) para el estado Miranda, Osiris Pacheco, informó sobre el cierre de un local de comida rápida, ubicado en el centro comercial Sambil, al detectar, durante una inspección de rutina, la presencia de chiripas y ratones.

En declaraciones ofrecidas a Venezolana de Televisión (VTV), Pacheco informó "estamos atendiendo el operativo Navidad Segura 2012 en función de la seguridad alimentaria de las personas. En ese sentido estamos haciendo una inspección de rutina en el Sambil para verificar que los precios sean los correctos. También estamos verificando la salubridad de los locales en la parte interna y nos encontramos con insalubridad en un lugar de expendio de alimentos y asumimos el procedimiento administrativo correspondiente".

El local tendrá que cumplir con el cierre administrativo por 48 horas y la limpieza del mismo, además fue multado con 300 Unidades Tributarias y se informó sobre una nueva visita de la institución contralora para verificar que se hayan aplicado las medidas correctivas.

Osisris Pacheco explicó que "aquí nos encontramos con una gran insalubridad, con productos que tienen mordidas de roedores y productos que no están registrados por el Ministerio de Sanidad. Esos productos deben ser pasados por el Ministerio de Sanidad y Control Sanitario", y agregó que funcionarios del Indepabis instruyeron a los representantes del local sobre la manipulación de alimentos y la limpieza de las instalaciones.
Acción del Indepabis

En aplicación del Operativo Navidad 2012, entre el 30 de noviembre y el 22 de diciembre, los funcionarios del Indepabis realizaron 720 inspecciones y 161 fiscalizaciones a establecimientos de distintos rubros a nivel nacional.

La institución pone a disposición  de los venezolanos sus oficinas regionales, el número telefónico 0800-Reclama y el portal web www.indepabis.gob.ve.

Comentarios