sábado, 12 de enero de 2013

Lógica Majunche (2002-2013)



Solo es cuestión de lógica...

historia y recomendaciones de la Musicoterapia

La músico terapia es una técnica terapéutica que utiliza la música en todas sus formas con participación activa o receptiva por parte del paciente (Congreso Mundial de Musicoterapia, París, 1974).

Todos nosotros sabemos reconocer cuándo una canción nos parece "alegre" o nos parece "triste". Generalmente asociamos nuestro estado de ánimo a la melodía de numerosas obras de todo tipo. Pues bien, precisamente la musicoterapia recurre a estas melodías como método para curar o reducir diversos problemas de salud.

La idea de base es reconocer que gran parte de las enfermedades tienen su origen en el cerebro, quien luego transmite a una parte del cuerpo un estímulo determinado que reproduce una enfermedad. Con la musicoterapia se intenta hacer llegar al cerebro unos estímulos que le lleven a una relajación o anulación de los que reproducen la enfermedad a través de diversas melodías con las que se pueden conseguir efectos sorprendentes.


Aunque la musicoterapia ya se conoce desde la antigüedad, en los años 40 de nuestro siglo se utiliza como rama de medicina recuperativa, que con efectos fisiológicos, afectivos y mentales, contribuyendo a un equilibrio piscofísico de las personas.
Hoy en día se aplica fundamentalmente en desequilibrios nerviosos, influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo, drogas y como prevención de suicidios, aunque todavía es necesario profundizar mucho más en el tema.


ahora a escuchar la bella música.

Algunas Recomendaciones Terapéuticas...

INSOMNIO

- Nocturnos de Chopin (op. 9 n.º 3; op. 15 n.º 22; op. 32 n.º 1; op. 62 n.º 1)
- Preludio para la siesta de un Fauno de Debussy
- Canon en Re de Pachelbel

HIPERTENSIÓN 

- Las cuatro estaciones de Vivaldi
- Serenata nº13 en Sol Mayor de Mozart


Depresión:

- Concierto para piano nº5 de Rachmaninov
- Música acuática de Haendel
- Concierto para violín de Beethoven
- Sinfonía nº8 de Dvorak


ANSIEDAD

- Concierto de Aranjuez de Rodrigo
- Las cuatro estaciones de Vivaldi
- La sinfonía Linz, k425 de Mozart


Dolor de Cabeza:

- Sueño de Amor de Listz
- Serenata de Schubert
- Himno al Sol de Rimsky-Korsakov


Dolor de estómago:

- Música para la Mesa de Telemann
- Concierto de Arpa de Haendel
- Concierto de oboe de Vivaldi


Energéticas:

- La suite Karalia de Sibelius
- Serenata de Cuerdas (op. 48) de Tschaikowsky
- Obertura de Guillermo Tell de Rossini

OCHO REGALOS QUE NO TE COSTARAN UN CENTAVO



1.El regalo de Escuchar. 
Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar, o criticar. Solo escuchar. 

2.- El regalo del Cariño. 
Ser generoso con besos, abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos, estas pequeñas acciones demuestran el cariño por tu familia y amigos.

3.- El regalo de la sonrisa.
Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos, caricaturas y tu regalo dirá: "me gusta reír contigo"

4.- El regalo de las notas escritas. 
Esto puede ser un simple "gracias por ayudarme", un detalle como estos puede ser recordado de por vida Y CAMBIARLA A UN TAL VEZ.

5.- El regalo de un cumplido. 
Un simple y sincero "te ves genial de rojo", "has hecho un gran trabajo" o "fue una estupenda comida" puede hacer especial un día.

6.- El regalo del favor.
Todos los días procura hacer un favor.

7.- El regalo de la soledad. 
Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Se sensible a aquellos días y da este regalo o solicítalo a los demás.

8.- El regalo de la disposición a la gratitud. 
La forma más fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que no son difíciles de decir como "Hola" y "Muchas Gracias".

Si todavía no las hecho en el día de hoy, hazlo, comienza a hacer algunos de estos regalos nunca te olvides que todo lo que das vuelve, todos lo siembras, cosechas…

“Den a otros, y Dios les dará a ustedes…” Lucas 6:38 DHH

Musicoterapia (Los efectos de la música en la conducta del ser humano)





La influencia de cada uno de los elementos de la música en la mayoría de los individuos es la siguiente:

Tempo: los tempos lentos, entre 60 y 80 pulsos por minuto, suscita impresiones de dignidad, de calma, de sentimentalismo, serenidad, ternura y tristeza. Los tempos rápidos de 100 a 150 pulsos por minuto, suscitan impresiones alegres, excitantes y vigorosas.

Ritmo: los ritmos lentos inducen a la paz y a la serenidad, y los rápidos suelen producir la activación motora y la necesidad de exteriorizar sentimientos, aunque también pueden provocar situaciones de estrés.

Armonía: es cuando suenan varios sonidos a la vez. A todo el conjunto se le llama acorde. Los acordes consonantes están asociados al equilibrio, el reposo y la alegría. Los acordes disonantes se asocian a la inquietud, el deseo, la preocupación y la agitación.

Tonalidad: los modos mayores suelen ser alegres, vivos y graciosos, provocando la extroversión de los individuos. Los modos menores presentan unas connotaciones diferentes en su expresión e influencia. Evocan el intimismo, la melancolía y el sentimentalismo, favoreciendo la introversión del individuo.

La altura: las notas agudas actúan frecuentemente sobre el sistema nervioso provocando una actitud de alerta y aumento de los reflejos. También ayudan a despertarnos o sacarnos de un estado de cansancio. El oído es sensible a las notas muy agudas, de forma que si son muy intensas y prolongadas pueden dañarlo e incluso provocar el descontrol del sistema nervioso. Los sonidos graves suelen producir efectos sombríos, una visión pesimista o una tranquilidad extrema.

La intensidad: es uno de los elementos de la música que influyen en el comportamiento. Así, un sonido o música tranquilizante puede irritar si el volumen es mayor que lo que la persona puede soportar.

La instrumentación: los instrumentos de cuerda suelen evocar el sentimiento por su sonoridad expresiva y penetrante. Mientras los instrumentos de viento destacan por su poder alegre y vivo, dando a las composiciones un carácter brillante, solemne, majestuoso. Los instrumentos de percusión se caracterizan por su poder rítmico, liberador y que incita a la acción y el movimiento.


Aunque la musicoterapia ya se conoce desde la antigüedad, en los años 40 de nuestro siglo se utiliza como rama de medicina recuperativa, que con efectos fisiológicos, afectivos y mentales, contribuyendo a un equilibrio piscofísico de las personas.

Hoy en día se aplica fundamentalmente en desequilibrios nerviosos, influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo, drogas y como prevención de suicidios, aunque todavía es necesario profundizar mucho más en el tema.





El Paisaje/Pasaje del No tiempo.


Éstos días, están siendo energéticamente complicados para comprender y asimilar lo que está sucediendo. Estas subidas y bajadas emocionales son producto de lo que percibimos como el "no tiempo", parecería ser como que todo está suspendido y no encontráramos un propósito determinado. 

Lo cierto es que la mente estaba acostumbrada a percibir el tiempo de manera más dinámica y lineal, haciendo que de alguna forma nos acopláramos al devenir de los sucesos diarios, fueran éstos agradables o desagradables. En última instancia, era como cuando uno viajaba, y al recorrer la ruta, se entretenía con el paisaje al costado del camino.

Ahora, paradójicamente, no hay devenir, no hay movimiento y no hay ventanilla por la cual apreciar nada, sin embargo, ahora somos nada más ni nada menos que el mismísimo paisaje. Obviamente que al transitar por éste nuevo estado, la consciencia de deslocaliza y perdemos las antiguas referencias, y con ello, nuestras zonas seguras.

Debemos acostumbrarnos de a poco a Ser y confiar. 

El desafío ahora es poder bajar las revoluciones de la mente y no recurrir a la vieja energía mental en éste período tan particular, pues sería una inversión inútil. Ya estamos localizados en otro tiempo y en otro espacio. Tengan paciencia, con el tiempo habrá una adaptación a éste cambio de perspectiva interna y externa.

No tener en claro éste período, hace que algunos lo perciban erróneamente como un vacío desolador, pero es necesario crear primero el espacio vacío para luego ser llenado con una nueva configuración y percepción de lo que todavía está en su etapa de creación. 

Están ya avisad@s, entonces, mientras tanto, disfruten del capullo!.

Abrazos!

Daniel Cipolat / Proyecto de Oruga a Mariposa.

Desestabilizadores: ¡No se equivoquen!


Por:   

Quienes intentan manipular y confundir a la opinión pública nacional e internacional al argumentar supuestos “vacíos de poder”, rupturas del orden constitucional o violaciones de la Carta Magna, demuestran una vez más su talante antidemocrático y el irrespeto a las claras decisiones del Pueblo no sólo recientemente sino desde la aprobación de la Constitución en 1999, cuando se legitimó la naturaleza de la soberanía en Venezuela: aquella que reside intransferiblemente en el Pueblo. La democracia se expresa e impone claramente sus reglas; aunque a algunos no le guste la idea, les toca respetarla.

El Pueblo haciendo uso de esa soberanía decidió el 7 de octubre y por cuarta vez consecutiva que el Presidente Chávez asumiera la primera magistratura por un nuevo período constitucional, lo que significa que el Presidente en ejercicio simplemente seguirá al frente de sus funciones, en ejercicio pleno del principio de continuidad administrativa. Cualquier intento por desconocer esta decisión del Pueblo y la expresión de su voluntad soberana a través del voto si significaría atropellar el ordenamiento constitucional.

Y si aún alguien duda que el ejercicio de gobierno dejó de ser un atributo individual o de élites para ser un ejercicio colectivo, legítimo y soberano, sólo basta observar la cantidad y calidad de personas que se movilizaron el pasado 10, con una conciencia clara que la continuidad del proceso revolucionario reposa en la organización colectiva y en el despliegue del Poder Popular. Sólo escuchar las consignas e intervenciones de los asistentes daba cuenta de la madurez y profundidad de conciencia alcanzada en Revolución, así como las garantías sobre las que reposa la continuidad de este proceso político. Ello es lo que aún hoy y a pesar de las experiencias y permanentes demostraciones, algunos tercamente se niegan a reconocer, acudiendo incluso a muchos y muy sesudos analistas que en este capítulo de intento de desestabilización se dedican a “interpretar” la Constitución ignorando sus propios Principios Fundamentales. Si alguien entiende que me explique.

Destabilizadores de oficio, mucho cuidado con seguir menospreciando al Pueblo o con creer que la Revolución es un solo hombre. Se equivocaron antes y se seguirán equivocando. Están prevenidos.

oliver.reina@gmail.com

Cuando odiar es un oficio


Por:  

En reflexiones anteriores hemos abordado el odio que la figura de Chávez y su proyecto han concitado en algunos sectores de la población. El odio, término que se origina del latín odiu, define la pasión que impulsa a causar o desear mal a alguien. Para Marina y López (El Diccionario de los Sentimientos, 2000), el odio se define como la percepción de algo o alguien que provoca un sentimiento negativo de aversión o irritación y, en consecuencia, desencadena un movimiento en contra para aniquilarlo, o un deseo de alejamiento. Según Carlos Castilla del Pino (Teoría de los sentimientos, 2000), el “odio es una relación virtual con una persona y con la imagen de esa persona, a la que se desea destruir por uno mismo, por otros o por circunstancias tales que deriven en la destrucción que se anhela”.

En el odio no hay lugar para la compasión en su relación con el objeto odiado, así el que odia procura la destrucción progresiva directa o indirecta, virtual o real, como una manera de hacer desaparecer la amenaza existente, Chávez. Durante su mandato, el trabajo del odio ha recorrido desde el deseo de la destrucción hasta verdaderas acciones destructivas que pretenden la aniquilación de Chávez, en tanto objeto odiado. Se han empleado formas de destrucción menos comprometidas y con escaso riesgo y perjuicio para el que odia, tales como la palabra, el discurso mediático, la difamación, la calumnia y la crítica. Cuando el odio es muy intenso ocurre una pérdida del sentido de realidad y de las consecuencias, prueba de ello fueron las acciones emprendidas entre 2002 y 2003. La destrucción del objeto odiado tampoco ha sido posible través de las innumerables confrontaciones electorales que han tenido lugar. Y ante el fracaso del trabajo del odio, “al no haber conseguido la destrucción del objeto, que permanece allí frente a nosotros aparentemente indestructible, y, ¿por qué no?, quizá hasta dentro de nosotros”, el odio se acumula, crece progresivamente y puede conducir a intentos de destrucción material del objeto, como la única manera de salir de esa amenaza constante.

Y ante tanta impotencia en el odiar a Chávez, el deseo de aniquilación cobra un carácter mágico que parece haber encontrado una circunstancia que podría derivar en “la destrucción que se anhela”: el cáncer, la fuerza destructiva que estaría haciendo el trabajo del odio.

maryclens@yahoo.com