miércoles, 19 de diciembre de 2012

EN USA SE VENDEN COMO PAN CALIENTE MOCHILAS ANTIBALAS PARA QUE LOS NIÑOS LAS USEN EN LA ESCUELA


“Segunda Enmienda” lanzó una nueva línea de mochilas, construidas con nanotubos de carbono, para mantener a los niños más seguros en el caso de tiroteo en una escuela.
George W. Bush fue reelegido en su mandato (2004-2008) mediante una estrategia electoral basada en el miedo al “terrorismo”, y perpetuó así el status quo guerrerista en este país de las castas corporativas. Las masacres que a menudo acaecen en las escuelas estadounidenses a manos de jóvenes con arsenales de armas en sus manos han generado importantes ganancias a empresas que se han aprovechado del pánico de los padres.

El mercadeo de productos en el capitalismo enfermo da para todo. El presidente de la fábrica de chalecos antibalas llamada “Segunda Enmienda”, Derek Williams, informó que las ventas de sus compañía se han triplicado gracias a la explosión de compras que han hecho padres y madres de los morrales a prueba de balas diseñados para los niños. Estas ventas se dispararon luego de la masacre ocurrida la semana pasada en la escuela de Newtown, Connecticut.

Esta compañía fabrica chalecos antibalas ligeros para el cumplimiento de la ley y uso militar. Sin embargo, hace seis meses, “Segunda Enmienda” lanzó una nueva línea de mochilas, construidas con nanotubos de carbono, para mantener a los niños más seguros en caso de tiroteo en una escuela.

"Lo que solemos hacer en un mes, lo hemos hecho en una semana", declaró Williams, presidente de la fábrica. Curiosamente, esta fábrica debe su nombre a la Segunda Enmienda de la Constitución de este país, la cual reza que “Siendo necesaria una Milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a poseer y portar Armas, no será infringido”; lugar desde donde se refugian los perros de la guerra y de la industria armamentista para bloquear cualquier tímido intento de que exista un mayor control en el acceso de las armas en Estados Unidos.

Hasta ahora hay por lo menos media docena de empresas que comercializan productos para proteger a los niños de las balas en los recintos educativos. El marketing se emplea como si se tratara de juguetes, “básicamente, hay tres modelos», dice Williams, refiriéndose a los tipos de morrales que venden, y éstos son: una SwissGear para adolescentes, y una de «Los Vengadores» y de la «Princesa Disney» para los niños más pequeños.
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