miércoles, 14 de noviembre de 2012

EL COLAPSO FINAL DE GRECIA YA TIENE FECHA: 2 AÑOS

"Todos los ejercicios que estamos haciendo ahora asumen que el programa durará hasta el 2016, que (...) el 4,5 por ciento del PIB (del déficit de presupuesto) será alcanzado el 2016 y no en el 2014."

Al parecer, los organismos que se han encargado de diseñar el salvataje para Grecia también aplican la filantropía. Mediante la imposición de medidas de ajuste estructural en su economía, son responsables, junto con la banca local y sus gobernantes, de la crisis que ahora pagan los menos culpables: el pueblo del país helénico.

Resulta que los números macroeconómicos no cuadran, que a fin de cuentas, es lo único que le importa a estas instituciones y a quienes las dirigen. Por ello, la “troika” está evaluando seriamente tomar la decisión, a duras penas y a regañadientes, de extender el plazo para que Grecia pueda alcanzar un superávit y así cumplir con las exigencias de pago de deuda que le imponen los organismos acreedores.

El horizonte se extendería hasta el 2016, dos años más de lo pautado inicialmente. Una fuente del Ministerio de Finanzas de ese país declaró que "todos los ejercicios que estamos haciendo ahora asumen que el programa durará hasta el 2016, que (...) el 4,5 por ciento del PIB (del déficit de presupuesto) será alcanzado el 2016 y no en el 2014".

En esta situación, Grecia actualmente tiene un déficit de liquidez para cancelar varios miles de millones de euros en letras del Tesoro que vencen el 16 de noviembre. A este respecto, "la situación con las reservas en efectivo del Estado está al límite", dijo el viceministro de Finanzas, Christos Staikouras, añadiendo que "este hecho crea una condición de asfixia en la economía".

La profunda recesión en la que se encuentra este país, que ha tenido que vender parte de su patrimonio natural y su soberanía territorial para que los acreedores respondan positivamente a sus urgencias, requiere que se extienda el plazo para crear una brecha de financiamiento de alrededor de 12.000 millones de euros, que podrían ser cubiertos con 8.000 millones de euros del Fondo Monetario Internacional (FMI). Esto haría menos agobiante la situación de asfixia total que vive Grecia. 

La pragmática de la “realpolitik” sitúa en la disyuntiva a Grecia, a sus órganos y sectores externos que la gobiernan, sobre su eventual salida o no de la zona euro. Por ahora, según la fuente no revelada del ministerio, "es preferible que Grecia permanezca en la zona euro. Si esto exige una ayuda adicional por un año o dos más, será mucho más barato que una salida o un cese de pagos", aseguró. Al parecer la filantropía no es tal, ya que no les queda otra opción.

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