jueves, 29 de noviembre de 2012

LE ECHAMOS EL CUENTO COMPLETO DEL 27-N Y SUS AVIONES RUGIENDO CONTRA LA CUARTA



Aunque el Comandante Chávez estaba preso en Yare, el grupo de revolucionarios transmitió el video con el mensaje del líder bolivariano llamando a "los equivocados defensores del gobierno” a desistir.

El momento histórico que vivía Venezuela durante esos años fue lo que desencadenó el alzamiento cívico militar del 27N. En recuento, el clamor popular de acabar con el mandato de Carlos Andrés Pérez (CAP) fue evidente desde “El Caracazo” en 1989, cuando el pueblo enardecido por el "paquetazo" de medidas económicas neoliberales, impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y aplicadas por el gobierno adeco, salió a protestar a las calles.

Unos años más tarde, en 1992, el 4 de febrero llegó la rebelión encabezada por el Comandante Hugo Chávez, quien junto a un grupo de disidentes militares de las Fuerzas Armadas Nacionales (en plural para aquel entonces) respaldó la voz de millones de venezolanos quienes veían con angustia cómo el precio del petróleo y la moneda iban en picada, y aumentaban sin reserva la deuda externa y la inflación.

Durante ese período de democracia representativa las rebeliones no prosperaron, fundamentalmente por el ataque desmedido que emprendió el Gobierno contra civiles y militares, quienes expresaban su auténtico descontento por el estado de empobrecimiento que padecían, además del sectarismo, y la desigual división de las regalías de la renta petrolera.

De esos hechos que precedieron el 27-N quedó un sabor dulce amargo, porque a pesar de que por fin valientemente hubo un pronunciamiento contra el bipartidismo, muchos venezolanos fueron masacrados; patriotas fueron encarcelados, y tal como dijo entonces el Comandante Hugo Chávez, “los objetivos no fueron cumplidos”.

El 27-N con la agudización de la problemática y un país que iba inminentemente a la quiebra, vuelven a alzarse contra el régimen adeco la Fuerza Militar disidente, en compañía del pueblo. Figuraron entre los cabecillas del movimiento, los contralmirantes de la Armada, Hernán Gruber Odremán y Luis Cabrera Aguirre; y el general de la aviación Francisco Visconti Osorio, además del teniente Jesse Chacón Escamillo, y otros.

Un avión F-16 pilotado por Luis Reyes Reyes surcó el cielo caraqueño en vuelo rasante hasta romper la barrera del sonido, y comenzó desde tempranas horas de la madrugada un rugido que daba cuenta del combate, tanto por aire como por tierra. Cuatro aviones Bronco, tres Mirages, dos T2D y varios Tucán T-27 despegaron desde Maracay, hacia Caracas y otras ciudades del país con el fin de apresar y derrocar a CAP, entre otros objetivos estratégicos. 

En Caracas, el capitán Valera Rumbo y el teniente Jesse Chacón, acompañados por 30 soldados del batallón de comunicaciones del Ejército, tomaron Venezolana de Televisión (VTV) y el transmisor de Los Mecedores, con lo cual las señales del canal 8, RCTV y Venevisión quedaron temporalmente controladas. 

En reiteradas ocasiones los venezolanos vieron en televisión a los rebeldes, escucharon el discurso que reivindicaba su lucha por el rescate de la dignidad nacional. Pedían el repliegue de las fuerzas leales "al gobierno corrupto e inepto de Pérez", y vociferaban "vivan los héroes del 4 de febrero, viva el pueblo venezolano".

Al mismo tiempo surgían movimientos sociales, hubo motín en el centro penitenciario Los Flores de Catia, que dejó un saldo de 63 personas muertas, más de 50 heridos y alrededor de 80 reclusos fugados. En otras zonas del interior del país hubo saqueos.

CAP se dirigió al país a través de Televen, canal que tenía su antena repetidora en El Cuño, y declaró que el intento golpista era un coletazo del 4 de febrero, y convocó al desarrollo normal de las actividades.

En Yare, 30 rebeldes militares y civiles, fueron al rescate del Comandante Chávez en el departamento de procesados militares con la idea de liberarlo, ya que se encontraba preso desde la rebelión del 4 de febrero de ese mismo año, Sin embargo, no consiguieron hacerlo. 

La nueva intentona se relacionó directamente con el líder bolivariano cuando salió la grabación por televisión desde la Cárcel de Yare con Chávez como vocero, quien le pedía a las Fuerzas Armadas que se sumara a las fuerzas rebeldes. "Los equivocados defensores del gobierno derribado deben deponer de inmediato sus armas y actitudes para sumarse a las mayorías bolivarianas que han tomado el control del destino nacional".

Ya en horas de la tarde, la Fuerza Aérea derribó dos aviones rebeldes, capturó un pelotón que se guarnecía en la Base La Carlota y tras un largo combate, los insurgentes tuvieron que rendirse. Un total de 196 personas fueron procesadas por los tribunales militares.

CAP opinó que el movimiento del 27N respondía a "posiciones civiles de los extremistas, de los que nos hicieron la guerra en 1960, de los que todavía están pensando que existe la Unión Soviética y que es posible todavía en Venezuela movimientos subversivos".

Quien era Gobernador del Distrito Federal, Antonio Ledezma, hoy dirigente de la ultraderecha opositora, también declaró en aquel momento que funcionarios de la Policía Metropolitana, la Guardia Nacional y contingentes del Ejército ya estaban en las calles "para repeler cualquier intentona de estos grupúsculos", a quienes tildó de "factores que ni siquiera tienen capacidad intelectual".

Veinte años después, recordamos las insurrecciones como los inicios heroicos de un proceso de cambio revolucionario que hoy se ve materializado en una economía fortalecida, la participación activa y protagónica del pueblo en todos los aspectos del acontecer nacional (hasta en el legislativo), soberanía alimentaria, educativa, cultural, de salud, y un “sinfín” de acciones que dibujan una nueva realidad para Venezuela y que dista mucho de la historia oscura que se vivió en la era cuarto republicana.

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